
Antes de morir, Hélène le hizo prometer a su marido, Julien, que le escribiría treinta y tres cartas, una por cada año de su vida. Para su asombro, Julien se da cuenta de que esta correspondencia, que deja en un compartimento secreto de su tumba en el cementerio de Montmartre, se ha convertido en una suerte de consuelo. Le habla de la vida que ahora ha de vivir sin ella; de su amor, ya no recíproco; de su hijo Arthur, que no quiere un padre que se siente desgraciado.
Hasta que un día descubre que las cartas han desaparecido y en su lugar empieza a encontrar pequeñas respuestas: un bonito corazón de piedra, un poema, un ramillete de nomeolvides... Lo que Julien no sabe es que alguien lo observa. Alguien que lee sus cartas y quiere ayudarlo. Alguien que se ha enamorado de él.
Nicolas Barreau · Suma · 328 páginas · Romántica contemporánea ·
La pluma de este autor y la historia que esconde tras sus páginas me ha sorprendido muy gratamente. No había leído nada de él aun, a pesar de que había visto algunos de sus libros de chicas vestidas de rojo por alguna librería. Por fin le llegó su momento y aunque esta historia empieza bastante triste es una gran historia de amor, de superación y de la vida. Tiene un claro mensaje para aquellas personas que se quedan cuando se les muere un ser querido, VIVE, lucha por sobrevivir y con el tiempo, vuelve a ser feliz.

